Lo único que es para siempre sois VOSOTROS. Y sólo puedo decir GRACIAS. Siempre habéis estado conmigo, siempre me habéis apoyado, siempre me habéis aceptado tal y como soy.
En primer lugar gracias a mi madre. A esa personita rubia, bajita que siempre me sube la moral, que hace que cada día me quiera un poco más, que me conoce mejor que nadie, que me anima y me hace sonreír. Siempre me has apoyado, y aunque supieras que mis decisiones no eran las correctas, me has dejado estamparme y madurar por mí misma, para poder abrazarme y ayudarme a levantarme después de cada caída. Sin duda, eres una de las mejores personas que conozco y ojalá algún día haga caso a tus consejos.
Mi padre y mis hermanos sin duda, son los hombres de mi vida. Por mucha mala leche que tengan y que siempre se estén peleando conmigo, saben cómo ganarme. Me cuidan y me hacen sentirme protegida. Mi padre, aunque sea un hombre serio, siempre se reblandece cuando me tiene lejos y acaba diciéndome lo mucho que me quiere. Mi enano siempre consigue hacerme sonreír, ya sea porque me pega unas buenas palizas al Pro o por verlo emocionarse haciendo ejercicio. Mi barrilito, que ha dejado de serlo, y ahora se está convirtiendo en todo un hombre con una capacidad increíble y con una madurez asombrosa. Sois mis chicos...
Mis amigos. AMIGOS. Una palabra muy grande ahora mismo para mi. Esas personas que, aunque me conozcan de toda la vida o de hace pocos años, siempre están. Nunca os habéis ido de mi lado, tanto en Valencia como en Alicante, sea donde sea, como me dijisteis una vez LA DISTANCIA NO ES EL OLVIDO. Tengo a mucha gente cerquita de donde vivo para darme mimitos y abrazarme en cualquier momento, pero lo reconozco, os echo de menos, pero sé que este finde podré veros y podréis decirme "ya te lo dije". Aunque sé, que después de ese pequeño momento de recochineo, no me soltareis ni me dejaréis caer, a pesar de que ya me haya caído y estampado...
He sido una idiota al no hacer caso de vuestros consejos, pero confíé y pensaba que no me dejarían caer. Ahora que me he pegado una buena hostia, por lo menos sé, que os tengo y siempre os tendré.
Os quiero y seré fuerte por vosotros, porque os lo merecéis porque me merezco ser feliz.
He sido una idiota al no hacer caso de vuestros consejos, pero confíé y pensaba que no me dejarían caer. Ahora que me he pegado una buena hostia, por lo menos sé, que os tengo y siempre os tendré.
Os quiero y seré fuerte por vosotros, porque os lo merecéis porque me merezco ser feliz.
Te prometo que seré la mano que te coja cuando caigas, la cuerda que te sustente, la red que esté bajo tus pies que te arropa si resbalas...ahí estaré, te lo prometo pri!
ResponderEliminar