Y aquí estoy otra vez, esperando algo. No sé exactamente el qué. Una palabra de aprecio, una llamada, algo que me haga pensar que esto es algo más que una amistad... Algo por lo que merezca la pena luchar. Ahora mismo, sólo me queda lo que sentía hacia esa persona que me quería, que me hacía sonreír, que me acurrucaba entre sus brazos, aquella complicidad en la que sobraban las palabras para saber nuestros sentimientos. Lo peor de todo es que cada día se hace más difícil, cada día te alejas más de mi, y cada día me doy más cuenta de que sigo enamorada de aquella chica que me encantaba.
Dices que sabes que te estás equivocando, que quieres luchar por esto, que quieres estar conmigo, que me quieres... ¿De qué me sirven las palabras si no actúas? Para mí es costumbre ya que no me cojas el teléfono, que no me digas nada cariñoso, que no te apetezca hablar conmigo, que me digas que te agobio, que todo lo que haga esté mal... Y duele. Duele haber sufrido cuando te fuiste y sufrir ahora que te tengo y al mismo tiempo no te tengo.
Me siento idiota por todo lo que te he dado, por todo lo que sigo luchando, por todo lo que hago por ti, porque siento que no sirve absolutamente para nada. Tal vez sólo te esté reteniendo pero no puedo dejar de luchar, no pararé hasta el final porque sigo soy tan ilusa que siempre pensaré que esto es para siempre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario