viernes, 27 de abril de 2012

La distancia no es el olvido



No se si quedan amigos
Ni si existe el amor
Si puedo contar contigo
Para hablar de dolor
Si existe alguien que escuche
Cuando alzo la voz
Y no sentirme sólo

Puede ser que la vida me guíe hasta el sol
Puede ser que el mal domine tus horas

Supongo que siempre hay un momento de tu vida en el que te sientes totalmente sola. Esos días en los que estás rodeada de gente y aún así te parece que estés encerrada, que no tengas a nadie a tu lado. Parece muy desagradecido pensar eso cuando tienes amigos y familia que te apoyan, que están a tu lado... Pero hay veces en que no pueden darte lo que necesitas y que lo que realmente te hace falta es un simple abrazo. 

Es entonces cuando te acuerdas de esa persona que te conoce más que nadie, que se ha pasado toda su vida a tu lado, que sabes que siempre va a estar contigo.

El problema viene cuando te das cuenta de que tenéis vidas completamente diferentes, que cada una ha echado raíces en un lugar, que cada una tiene una vida independiente de la otra. Cuando estáis un tiempo, que te ha parecido una eternidad, sin saber la una de la otra, cuando sabes que le importas pero no lo sientes porque la necesitas y no está. Porque lo que realmente te haría estar bien sería volver a pasar esas tardes haciendo las payasas, viendo pelis y hablando hasta altas horas de la noche, haciendo vídeos, riéndonos como dos niñas, llorando como dos tontas...


El consuelo que me queda es que confío en ti como en nadie y sé que después de todo lo que me has aguantado y todo lo que hemos pasado, volverán días como estos:





Te quiero mucho pri... ya lo sabes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario